Relato 100 - Lo extraño de lo desconocido
Lo extraño de lo desconocido.
Después una ruptura amorosa complicada y un fin de año muy solitario, comencé el nuevo año con mucha energía positiva y tratando de pasar página. Me enfoqué en mi trabajo para llenar esos momentos cuando todo parece no tener sentido. Un sábado como cualquier otro, recibí la llamada de Jorge un amigo que hacía años que no veía. Me propuso tomarnos unos tragos y ponernos al día. Como esa noche tenia función de teatro lo invite a él y unas amistades a que vieran la obra y de ahí, ir a tomarnos unos tragos. Salí del teatro y afuera estaban Jorge y sus amistades, decidimos ir a un concierto en el centro de la ciudad. Llegamos y el concierto había comenzado pero igual decidimos pasar un rato escuchando música en vivo. Cuando el concierto se acabó y nos fuimos al KingBar, un bar donde suelo ir mucho a desconectar. No pudimos entrar porque estaba cerrado por capacidad así que, sin ninguna intención de rendirnos nos fuimos a otro bar cerca. Llegamos y nos tomamos una ronda de cervezas para empezar. Mientras conversábamos y nos divertíamos, noté a Jorge un poco distraído; como si busca o esperara a alguien. Pero no li importancia pues la estábamos pasando muy bien. El lugar tiene una onda bohemia y había varios artistas y amistades conocidas. Luego de estar unas horas las amistades de Jorge se fueron y solo quedamos él y yo. Estábamos a punto de irnos cuando una chica delgada con el pelo rizado, vestido negro muy sexy, se nos acercó. Comenzó a hablar con Jorge, mientras me puse a conversar con algunas personas conocidas de cosas de trabajo. De vez en cuando miraba a la chica y, en una de esas miradas la chica me sonrió Jorge percatándose me dice -¿Está bien linda verdad?- Yo le asiento con la cabeza y me presento. Comenzamos conversar los tres por un rato hasta que llegó una amiga de Jorge y ambos se distanciaron para hablar. Al parecer esto molesto a Claudia un poco y salió a fumar. Seguí un rato con Jorge y su amiga hasta que salgo a fumar y me encuentro con Claudia. Me le dirijo hacia ella y le digo
-¿Qué haces solita aquí, por qué no entras?-
-Adentro no hay nada interesante.
-Bueno yo jajaja.
-Quizás lo seas…
-¿Qué te parece si nos vamos tu y yo a mi casa para seguir la fiesta solos?
-Mejor nos vamos para la mía y te regalo una noche mágica. Que se nota que la necesitas...
Me quedo un poco serio por unos segundos pero decido irme con ella pues no tenía mejor plan. Me despido de Jorge cogimos un taxi y llegamos a su casa. Una vez dentro me dice bienvenido a mi jungla y se sonríe maliciosamente. El departamento estaba muy acogedor tenía una ventana con vista a las luces de la ciudad espectacular, un juego de sala muy cómodo, un tv plasma, adornos exóticos e inciensos aromatizantes. Un templo para la lujuria. Se sirve una copa de vino para ella y otra para mí, pone una canción de Pink Floyd Shine on your crasy diamond y comienza a bailar mientras me dice:
-Tu amigo no sabe lo que se perdió esta podría haber sido una gran noche... Pero bueno ya que tú fuiste más inteligente te la ganaste tu solito jaja. Te voy a dar a probar algo que te va hacer girar tu vida 180 grados. Saca de una cajita una tirita de cartoncitos, pica dos, me da uno y se pone el de ella bajo la lengua me señala que haga lo mismo toma un trago de vino y se pone a bailar. La verdad lo único que quería era estar dentro de ella y tener una noche de sexo bien salvaje. Así que me quede semidesnudo para provocarla. Ella buscó una cámara fotográfica y me dijo que la dejara tomarme fotos, yo accedí pues no tengo ningún problema con eso. Después de varias fotos, tragos, bailes eróticos y cigarros. Me agarro de la mano y me llevo al cuarto donde tenía un espejo justo en frente de la puerta. El espejo era casi de mi altura lo cual implicaba que nos veíamos completos los dos. Se quita toda la ropa y me desnuda, comienza a besarme, abrasarme muy sensualmente y me dice:
-¿Tú eres actor verdad? Pues vamos a hacer arte... Quiero que con nuestros cuerpos formemos esculturas eróticas y sensuales.
Acepte encantado porque la verdad estaba a mil. Ella estaba justo delante de mí como dios la trajo al mundo, con su cuerpo delgado pero muy sexy unos senos deliciosos y bien firmes, con un saxofón tatuado en su costillar derecho y su pelo negro azabache rizado me tenía hechizado. La agarro por la cintura la dejo caer hacia atrás, ella se agarra su pelo y me pone su muslo izquierdo enroscado en mi cintura, yo me inclino hacia adelante con mi pene totalmente erecto rosando su muslo derecho miro al espejo y lo que vi me dio mucho morbo en verdad. Así que la lanzo hacia la cama, le empiezo a pasar mi lengua por todo su cuerpo, hago fijación en su duros senos. De ahí voy a su cuello su oreja izquierda, vuelvo a los senos voy a su boca bajo por todo el saxofón hasta su cadera, paso por su pelvis y finalmente paso muy suavemente la punta de mi lengua en su clítoris. Esto hiso que se estremeciera completamente. Tenía tantas ganas de sentirme dentro de ella, que me lancé hacia su boca y poco a poco traté de penetrarla. Sonrió maliciosamente y me dice
-Tranquilo bebé que la noche es joven…
Y se escapa hacia la sala. Confundido y muy caliente, le caigo atrás como un perro en celo. En la sala la vuelvo agarrar por la cintura comenzamos a bailar con una canción de Leonard Cohen This my secrect life y mientras sonaba la canción, se restregaba su pelo por todas partes.
-¿Qué ves? Mira las luces de la ciudad y los colores...disfruta el viaje nene
Sin ánimos de conversar y si con muchos de follar la lanzo hacia el sofá y comienzo a comérmela toda como un poseso pero, otra vez se me escapa. Esta vez se pone en la ventana de espaldas a mí, se empina. Un poco dudoso me le acerco por detrás comienza a menearse eróticamente cuando siente mi pene en sus nalgas, se gira hacia mí me besa, mira hacia las luces de la ciudad, al edificio del frente y dice:
-Mira las luces de la ciudad, ven esto es solo virtual no hace falta el sexo.
La miro un poco confundido y me le separo, ella se agarra del marco de la ventana y se inclina hacia adelante casi sacando la mitad de su cuerpo por la ventana, me mira sonríe perturbadoramente:
-La casa es tuya, las llaves todo... odio mi vida... me voy a dormir...
No entendía que sucedía, todo machaba bien. ¿Cómo de morbo y deseos sexuales, había pasado a ver a una loca querer tirarse por la ventana? Pensé. Logro reaccionar y la agarro de la cintura, la hago retroceder y le digo.
-Oye ya esto no me está gustando, yo solo quiera tener una buena noche de sexo y la verdad ya se me quitaron las ganas... mira me mejor me voy que ya está casi amaneciendo.
-Si dale sal por aquí, por la ventana junto a mí. Esto es virtual no existe papi...
-No mi vida, yo amo mucho mi vida como para eso, lo siento pero no te puedo acompañar en ese viaje.
Me dirijo al cuarto a recoger mi ropa, me puse el pantalón y noté que mi billetera no estaba en el bolsillo, voy hacia la sala y ella esta acostada en el sofá mirando el techo lela. La sacudo dos veces por los hombres mientras le pregunto si sabe dónde puse mi billetera.
-Hay por favor, no le descargues de esa forma...
-Mi vida lo único que quiero es encontrar mi puta billetera e irme por favor…
-Bueno yo no la tengo, además no me hace falta... busca por ahí… debajo del sofá que se yo... oye la verdad que tú eres un malagradecido con el regalo que te estoy haciendo y mira como me pagas.
Me agacho y efectivamente, allí estaba. Me estiro hasta que la cojo y le digo:
-Mira lo siento. Me siento muy raro y no estoy acostumbra....
Siento unos ruidos en la puerta detrás de mí, me levanto la miro ella, está muy sonriente acariciándose el pelo. Me viro y… ¡Es Jorge! El me mira y sonriendo irónicamente me dice:
-Has disfrutado tu noche salvaje...
Me empiezo a sentir muy mal, mi vista se nubla un poco, no logro sostenerme en pies por lo que me dejo caer de rodillas mirando a Jorge sin comprender hasta que logro balbucear:
-¿Jorge... yo te dejé... en el bar? ¿Cómo… entraste? ¿Qué es esto, qué me pasa?
El me mira con una mirada hueca y fría hasta que finalmente dice:
-Hace cinco años que no nos vemos Ariel... no sabes nada de mi desde entonces. ¿Te acuerdas de la chica que forzaste a tener sexo bajo una escalera?
-¿De qué hablas?
-Me lo contaste antes de irme de viaje… Resulta ser Ariel; que esa chica es a quien tienes al lado tuyo y me lo contó todo. Y resulta ser Ariel que soy un asesino a sueldo y ella me contrató para asesinarte. A partir de ahora, tú vida me pertenece...