¿Vuelve Megaupload?
Kim Schmitz Fundador de Megaupload
Judith Potter, jueza neozelandesa encargada de instruir el caso de Megaupload, ha fallado el viernes pasado en contra de la orden policial que permitió la detención e incautación de los bienes de Kim Dotcom, fundador de Megaupload.
La magistrada ha manifestado que la confiscación de los bienes del ciudadano alemán, fue “prematura e incorrecta” y que no tiene efectos jurídicos al ser “nula e inválida”. Este fallo abre la posibilidad de que Dotcom, pueda recuperar sus bienes.
Al parecer el fallo se basa en un formalismo legal ya que la orden era totalmente restrictiva e impidió el acceso a sus recursos al imputado, lo que le produjo indefensión ante los tribunales al no poder pagar a los abogados para que le defendieran, y que según declaraciones de Dotcom, han estado trabajando gratis hasta el fallo de la jueza.
Judith Potter Jueza Neozelandesa
La confiscación de los bienes, debería haber sido parcial, dando la posibilidad al encausado de disponer de fondos para su defensa y mantener su patrimonio sin perjuicio económico, hasta que se dilucidara ante los tribunales su culpabilidad o inocencia, este es un principio garantista procesal, que si no se sigue puede anular las actuaciones realizadas, por haberse efectuado con un grave defecto de forma.
Kim Schmitz (nombre auténtico del fundador de Megaupload) nacido en Alemania en 1974, se encuentra actualmente en libertad condicional, a la espera de saber si el gobierno neozelandés concede su extradición a EE.UU para ser juzgado en este país por el delito de piratería, acusado de ganar 42 millones de dólares fraudulentamente, y haber provocado pérdidas por valor de más de 400 millones de euros en derechos de autor a diversas empresas.
Kim Schmitz argumentó en una entrevista televisiva a finales de febrero, que necesitaba unos 200.000 dólares mensuales para vivir. El alquiler de su casa le cuesta 28.000 dólares al mes y los sueldos del personal de servicio de su mansión entre los que figuran un mayordomo y niñeras, le suponen otros 29.000 dólares.
En la lujosa mansión donde vivía, se encontraron lujos como un Cadillac rosa de 1959, un Rolls Royce Phantom, y una docena más de coches de lujo de primera clase con matrículas exclusivas con nombres como “hacker”, “mal” o “dios”. Los policías que intervinieron se incautaron de once millones de dólares en efectivo en la gigantesca mansión, en la que incluso se disponía de un helicóptero privado.
La jueza ha considerado que se le deben proporcionar 60.000 dolares neozelandeses, (unos 48.500 americanos) para que pueda ejercer su derecho de defensa y sufragar los gastos necesarios para su opulenta existencia, y también le ha dado acceso a un Mercedes Benz de 2011, para poder desplazarse.
Mansión de Kim Schmitz
El dinero para pagar esta cantidad mensual, proviene de los intereses devengados por los diez millones de dólares que Kim Schmitz tiene invertidos en bonos del estado de Nueva Zelanda.
El próximo 20 de agosto, está fijada la vista para decidir sobre la extradición a EE.UU. cuyo gobierno ya ha dicho que en caso de producirse esta, pedirá para el fundador de Megaupload la pena máxima que corresponde para los delitos cometidos, 20 años de cárcel.
Kim Schmitz ha declarado en otra entrevista a la televisión que “hemos sido demandados una sola vez, y nunca por una productora de cine o por una gran empresa, además, nos hemos gastado millones de dólares en asesoramiento jurídico todos estos años, y nuestros asesores, siempre nos han dicho que estábamos seguros”. También afirmó: “si ésta macro industria tuviese otro sistema de distribución de las películas y todo el mundo tuviese acceso a las mismas no habría problemas de piratería”, y añadió: “el Gobierno de Estados Unidos protege un modelo de monopolio de negocios anticuado que ya no sirve en la era de Internet”.
Parece que Megaupload, renace como un Ave Fénix de sus cenizas, gracias a un tecnicismo legal, o tal vez a otro tipo de factores financieros, o a la suma de ambos temas. Desde mi punto de vista, creo que si el nuevo modelo que nos propone Megaupload, es el enriquecimiento desorbitado, sin transferir ni un céntimo de esta riqueza a los autores que han contribuido con sus creaciones a esta acumulación de capital, pues sinceramente, no nos parece un modelo adecuado, creo que hay otros medios de distribuir los contenidos digitales, sin que los autores se perjudiquen, y no sólo los autores, toda la cadena de producción que hay detrás de ellos, como los diseñadores de portadas, los correctores de estilo, etc. Veremos que pasa de aquí a agosto.
Fuente: Bangkok Post