Svetlana Alexievich. Premio Nobel de Literatura.

Svetlana Alexievich es la nueva premio Nobel de literatura.
 
Para la concesión del premio a esta escritora bielorrusa de 67 años la academia sueca ha destacado “sus escritos polifónicos, un monumento al sufrimiento y al coraje de nuestro tiempo”.
 
Y es que esta escritora y periodista se ha dedicado a retratar la realidad, el drama y el sufrimiento de la población de la antigua URSS, los sufrimientos de Chérnobil, la guerra de Afganistán y los conflictos actuales.
 
Se dio a conocer con “La guerra no tiene rostro de mujer”, 1983, obra en la que aborda la actuación de muchas mujeres soviéticas, se calcula que más de un millón participaron en la segunda guerra mundial, que no solo participaron como personal médico sino que como pilotos, francotiradoras,  conductoras de tanques y soldados. Sacándolas así de ese ninguneo al que estaban sometidas, ya que sólo se reconocían como héroes a los participantes masculinos.
 
Esta obra pudo llegar a ser publicada dos años más tarde gracias a la perestroika, ya que estuvo vetada.
 
Su segundo libro “El último testigo”, 1985, trata sobre la Segunda Guerra Mundial vista a través de los ojos de niños de entre 7 y 12 años. En el tercero “Los muchachos del Zinc, 1990, recogía testimonios de reclutas rusos que habían participado en la guerra de Afganistán. El cuarto “Cautivados por la muerte”, 1993, habla del suicidio de ciudadanos que no habían soportado el desmoronamiento de la Unión Soviética. “Voces de Chernóbil”, 1997, quizás su libro más conocido, trata sobre la explosión de la central nuclear ucraniana. Por último hace dos años ha publicado “El fin del homo sovieticus”.
 
En su obra se presenta como tema recurrente la Segunda Guerra Mundial, y es que se estima que  Bielorrusia perdió una cuarta parte de población en ella, unos dos millones de personas.
 
Crítica con gobiernos y sistemas es persona “non grata” tanto para gobiernos de su país como para rusos. De hecho en una rueda de prensa en Minsk, tras conocerse el galardón, manifestó “respeto el mundo ruso de la literatura y la ciencia, pero no el mundo ruso de Stalin y Putin”.
 
Respecto a su estilo, este es ágil, como un montaje documental en el que deja fluir las voces. 
 
Algo curioso y que no deja de llamarme la atención es que siendo Bielorrusa sus obras estén escritas en ruso. Espero que a través de alguna entrevista sepamos por qué.
 
Por último no podía dejar de comentar que de los 112 premios Nobel de literatura concedidos hasta 2015, inclusive, sólo catorce han sido otorgados a mujeres. 
 
Felizmente parece que esta desigualdad se está rompiendo en los últimos años.
 
 
 
 
Fuentes: 
 
EL Confidencial
El País
ABC
 
Foto: ABC


Consulta la comparativa de eReaders en Español, más completa de internet.

Podría interesarte...

 

 

 

 

 

Obra colectiva del equipo de coordinación ZonaeReader

También en redes sociales :)