Los consumidores quieren tener acceso a los contenidos digitales en cualquier lugar.

La empresa de consultoría PwC (PricewaterhouseCoopers) publicó en junio su informe anual sobre la industria del entretenimiento y los medios de comunicación de EE.UU.

 

En el documento se habla de lo que está ocurriendo actualmente en el mercado de los medios digitales y como las empresas deben responder a esos cambios.

 

Los consumidores actuales tienen múltiples opciones para acceder a los medios de comunicación y de entretenimiento incluidos los libros digitales cuando y donde deseen.

 

Esto último está sentando un nuevo paradigma sobre las formas tradicionales de comercialización en los que el producto no tiene una base física como por ejemplo un libro de papel, o un CD, igualmente ocurre con las suscripciones de televisión por cable que se hacen cada vez menos rentables.

 

Como señala el informe “es el consumidor conectado quien posee el control (…) las generaciones jóvenes ya no piensan pagar por la televisión”. Pero el informe también sostiene que este enorme volumen de contenido se está alejando de los consumidores “confundidos”, lo que representa una oportunidad para las empresas, capaces de ayudarles a descubrir la información adecuada dentro de todos los medios que tienen a su disposición.

Gran verdad esta, hoy existe lo que algunos han llamado la “infoxicación” que no es otra cosa que un exceso de información, una intoxicación debida al atracón de datos que pone a nuestra disposición internet, en el mundo de la literatura algunos piensan que con el fenómeno de la autoedición puede darse este fenómeno que tiene que ver con la entropía, con una dispersión tal de la información que sea muy difícil para el consumidor encontrar contenidos de calidad aceptables y adecuados a sus gustos. No cabe duda de que quien consiga acortar ese camino entre el consumidor y el producto en ese maremagnun impresionante de información que es la red, tendrá ganada una batalla muy importante.

 

Los anunciantes tradicionales se han alarmado por la forma en que los lectores se han dispersado para consumir infinidad de contenido en múltiples pantallas. Pero PwC predice grandes oportunidades para que la industria llegue a ser “independiente de la plataforma”, para lo cual será necesario acercarse al consumidor y conocer sus preferencias mediante diferentes análisis.

 

El contenido sigue siendo lo primordial, pero es necesario que las empresas encuentren la mejor forma de empaquetarlo y venderlo. Deben encontrar por tanto la manera de distribuirlo a segundas pantallas, reinventar los diseños de “ventanas” y descubrir nuevos modelos. Pero todo esto no será posible si los medios no resuelven el problema de la credibilidad, como bien señala un artículo del PaidContent.

 

Hace cuatro años cuando todo el mundo estaba muy preocupado con el tema de los ereaders porque podía desplazar a los libros de papel y la tinta electrónica parecía no tener límites en su crecimiento, Luis Collado Director de Google Books España, me insistió en la entrevista que tuvimos con él en que lo importante no era el aparato por muy revolucionario que éste fuera, que lo importante era el contenido. Todavía no había salido al mercado el iPad de Apple, y las siguientes réplicas en forma de tablet de este aparato. Y yo pensaba para mis adentros, que eso lo decía el directivo del buscador americano porque le convenía, en realidad le daba igual donde se leyera un libro si ese libro estaba alojado en los servidores de Google y para acceder a él había que hacerlo a través de su buscador y consumir tiempo en su página. Bueno pues parece que no era ese el motivo, hoy en día, la libertad de conexión es prácticamente total y he llegado a ver a adolescentes leyendo libros a través de su móvil en el metro, algo que me resultaría impensable hace tres o cuatro años. Con los ereaders ha ocurrido algo igual, hoy prácticamente todos, salvo contadas excepciones tienen WiFi y alguno ha salido ya, con conexión bluetooth para sincronizarse con el Smartphone. De todas formas sigo pensando que para leer y no dejarse la vista en ello, lo mejor es un ereader y no una pantalla retroiluminada, pero no cabe duda que poder leer on line, incluso desde un ereader es una opción que los fabricantes de ereaders  y editores no deben de despreciar.
 
Las oportunidades de entretenimiento en los mercados en desarrollo están creciendo rápidamente, y con ello la piratería también evoluciona, lo que sigue siendo un problema para los mercados emergentes. En cuanto a este punto, la consultoría comparte el punto de vista de los derechos de autor de Bill Patry, quien se refiere a la piratería como una cuestión de precios. Por ello los propietarios de contenido no deben centrarse solo en la ejecución, sino en la distribución y fijación de precios.

 

Esto último es algo que llevamos diciendo años en Zonaereader. La piratería es una cuestión de precios, en cuanto se ajusten estos a unos costes reales y se eche imaginación a las formas de distribución la piratería desaparecerá.

 

Una de sus predicciones más importantes se refiere al mercado de los e-books. La consultoría predice que el mercado estadounidense de libros electrónicos será mayor que el de los libros impresos en 2017. Una tendencia totalmente predecible en la que EE.UU. adelanta a todo el mundo, lo que ocurra allí servirá de modelo para el resto del mundo como siempre. De momento en Europa parece que el ebook y el ereader no están penetrando al ritmo de allí.

 

 

Fuente: Chimbote en linea.com


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