Microrrelato 07 - El extraterrestre

Ray fue escritor de ficción. Ray quedó loco.

El Dr. Armando destapaba la ficha de una gaseosa alcoholizada, tenía todo el día bebiendo, le destapó una al Dr. Héctor para que ingiriera el amargo y reconfortante líquido, eso le calmó los nervios. Héctor se encontraba aterrorizado después de quedarse hasta tarde en su consultorio y de presenciar la aparición.

— ¿Estás seguro? ¿Pequeño? ¿Verde? ¿Arrugado? —le preguntó el Dr. Armando.

—En verdad te digo. Era una especie de maldito ser verde. Me miró con sus enormes y profundos ojos negros. Está ahí dentro. —Apuntó a la puerta del consultorio número seis del edificio Santa Lucía, el de los pasillos de luz tenue.

—Muy bien, tomaremos sendos cuchillos, tal vez traiga algún bat en el coche.

No solo tomaron sendas armas, también sendas gaseosas alcoholizadas, varias veces, al punto de la terquedad confundida con valor. Subieron las escaleras a un segundo piso. Ya pasaba de media noche. Entraron al consultorio número seis.

Y entre la brisa colada por la ventana abierta, allí estaba, lanzando una especie de chillido: la piel verde  brillaba en la oscuridad, alzaba los largos brazos rechonchos y deformes en forma de espantar, los ojos negros y enormes en esa cabeza triangular  denotaban un gran vacío, el extraterrestre observaba a sus atacantes; se abalanzó hacia ellos. La terquedad confundida con valor los hizo levantar armas y acabar con el ser.

Salieron a la calle extasiados. Una patrulla se aparcó frente al edificio, el policía le abrió la puerta a una señora que, con voz asustada, se dirigió a ellos.

—Señores, ayuda, he perdido a mi marido, ¿acaso le habrán visto? Responde al nombre de Ray y era escritor. Es alto y falto de mente, no habla bien, se puso su maldito traje de extraterrestre.

Consulta la comparativa de eReaders en Español, más completa de internet.

Podría interesarte...

También en redes sociales :)

 
 

Error. Page cannot be displayed. Please contact your service provider for more details. (7)