La piratería sigue aumentando en España

El observatorio de la piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales ha publicado su informe anual y comunica que nuevamente la mayoría de los contenidos consumidos en el año 2015 son ilegales, en concreto el 87,48% de los mismos se han pirateado.

A continuación reproducimos un extracto de la Nota de Prensa difundida por el Observatorio

 

▪ En 2015 hubo 4.307 millones de accesos ilegales a contenidos por valor de 24.058 millones de euros, produciendo un lucro cesante de 1.669 millones.

 

▪ El consumo ilícito de novedades crece significativamente en todas las industrias, especialmente en videojuegos (del 40 al 52 %).

 

▪ El porcentaje de la compra legal de contenidos desciende por tercer año consecutivo y se sitúa en el 36 %, desde el 41 % de 2014 y el 49 % de 2013.

 

▪ “La situación demuestra que las medidas no han sido suficientes y es urgente aplicar con firmeza la legislación vigente”, señala Carlota Navarrete, directora de la Coalición.

 

▪ “Los contenidos originales son muy caros” (62 %), “el acceso es más rápido” (55 %) y “ya pago mi conexión a internet” (53 %) son las principales justificaciones.

 

▪ “Los futbolistas ganan ya mucho dinero”, justificación para el 75 % de los usuarios que acceden ilícitamente a fútbol; para el 72 %, “a través de otros sistemas es muy caro”.

 

▪ Un 65 % de consumidores considera que la medida más eficaz contra la piratería es bloquear el acceso a las webs, un 52 % desarrollar campañas y un 49 % poner multas. Importante descenso en el conocimiento de campañas contra la piratería.

 

▪ Un escenario sin piratería permitiría crear 21.672 nuevos puestos de trabajo directos, y unos cien mil empleos indirectos.

 

▪ Las arcas públicas dejaron de recibir 547 millones de euros entre IVA, IRPF y cotizaciones a la Seguridad Social por culpa de la piratería.

 

Solo el 36 % de accesos fueron legales, un cuatro por ciento menos que el año anterior. El porcentaje de consumidores que accedió ilícitamente a contenidos en internet subió hasta el 63 % desde el 58 % registrado en 2014. Estos son algunos de los datos que recoge el Observatorio de la piratería y hábitos de consumo de contenidos digitales 2015, elaborado por la consultora independiente GfK y presentado hoy por la Coalición de creadores e industrias de contenidos y La Liga. “La situación demuestra que las medidas tomadas por el Gobierno no han sido suficientes y es urgente aplicar con eficacia la legislación vigente”, señala Carlota Navarrete, directora de la Coalición.

 

ACCESOS ILEGALES, LUCRO CESANTE Y ACTITUDES

 

 

En total, durante 2015 se accedió ilegalmente a 4.307 millones de contenidos digitales, con un valor de mercado de 24.058 millones de euros. El valor total del lucro cesante por la piratería fue de 1.669 millones de euros, de esta cifra el 15% corresponde a los libros.

 

Más de un 74 % de las webs desde las que se accedió a contenidos ilegales están financiadas por publicidad (frente al 71 % en 2014). De dicha publicidad, casi el 75 % corresponde a sitios de apuestas y juego online (70 % en 2014), el 53 % a sitios de contactos (43 % en 2014) y más del 41 % a contenido para adultos (33 % en 2014). Llama especialmente la atención que más de un tercio de la publicidad en sitios piratas corresponde a productos de consumo de marcas de prestigio de alimentación, moda, seguros, telefonía, etc., lo que confirma la urgente necesidad de una mayor colaboración entre industria y anunciantes para mejorar el ecosistema de la publicidad online. En cualquier caso, las fuentes de ingresos de estos sitios son variadas, destacando especialmente que un 36,4 % de los consumidores tuvo que registrarse como usuario cediendo datos de carácter personal, que los piratas recopilan en bases de datos que se usan en campañas de emailing comercial y alcanzan precios muy elevados en el mercado. Los sitios piratas también consiguen datos con mucho más valor del que se puede suponer a priori y que les permite obtener importantes beneficios económicos, como por ejemplo los hábitos de navegación en la web, otras páginas web que visita el consumidor, sus preferencias, cosas que le gustan, qué compra, etc. Asimismo, los medios de pago juegan un papel importante en el funcionamiento de los sitios piratas, especialmente en los casos en que estos sitios comercializan cuentas premium, reciben donaciones o sistematizan el envío de mensajes de móvil al usuario registrado para informarle de la existencia de nuevos contenidos en la web. Los usuarios que han pagado alguna vez por el contenido que ha descargado de estas páginas alcanza el nueve por ciento (era el cinco por ciento en 2014).

 

En 2015 se contabilizan 390 millones de accesos ilegales a libros en internet, con un valor de mercado de 3.131 millones de euros. Más del 45 % de los accesos se materializó en contenidos con menos de un año de antigüedad (42 % en 2014).

 

El estudio ha encuestado a más de 4.000 internautas por medio de la consultora GFK contrastando las respuestas con un panel de consumidores que realizan compras tanto en internet como de forma “offline”.

 

Sin embargo la Coalición de Creadores no ha desvelado el método que ha usado para tratar la información y calcular las cifras que revela en su estudio, tampoco ha mencionado las preguntas que ha hecho a los internautas.

 

Por ejemplo no sabemos los criterios en los que se ha basado para calcular en valor de los contenidos pirateados, dato imprescindible para calcular la dimensión del fenómeno de la piratería.

 

Tampoco explica como es posible que se pudieran crear 21.672 puestos de trabajo directo y 100.000 empleos indirectos si no hubiera piratería. Esta opacidad, no es una buena manera de difundir la antipiratería, si se explicaran los cálculos realizados este informe gozaría de mayor credibilidad.

 

Por último, el informe señala que el erario público dejó de ingresar 337 millones de euros por IVA y 162 millones de cotizaciones a la Seguridad Social.

 

No explica tampoco, como se llega a esta cifra.

 

CONCLUSIONES

Estas cifras son graves, máxime cuando en los medios no hemos parado de decir que sitios como Núbico y 24 Symbols estaban acabando con la piratería. La cultura del todo gratis en internet que se impuso desde su creación con el fin de atraer el consumo a la red, parece que no se ha abandonado con los años. Resulta también curioso, que se sigan pirateando libros con tanta facilidad, después del cierre de páginas emblemáticas que dejaron de funcionar tras la nueva norma del Gobierno.

 

De todas formas, pensamos que habría que analizar más en profundidad este fenómeno, hay gente que se baja compulsivamente más de 3.000 libros piratas que no va a leer nunca, ni aunque viva tres vidas. ¿Realmente compraría esos libros si no los hubiera pirateado? Lo dudamos seriamente. No creemos que se puedan contabilizar como pérdidas del sector editorial, porque nunca se habrían pirateado ni aunque el afectado hubiera abandonado la piratería.

 

Por otro lado, se observa que los aficionados a la lectura avanzados, terminan consumiendo los libros legalmente, saben apreciar mucho más el trabajo de los escritores que el internauta que esporádicamente se mete en una página pirata para descargarse miles de libros para dejarlos archivados en una carpeta de su disco duro.

 

Siempre dijimos que el problema de la piratería con los ebooks, era el empeño de los editores en mantener unos precios para los libros digitales similares a los de papel impreso, ese tema se ha solucionado con las páginas en las que se paga por suscripción mencionadas, por lo menos parcialmente, pero parece que las novedades importantes no están incluidas en estas páginas y son pirateadas porque su precio es muy elevado.

 

Este es un tema complicado, sobre todo porque evidentemente el precio de un libro digital, no es el mismo que el de uno impreso, y claro a ningún empresario le gusta ganar menos dinero.

 

Es como si a los fabricantes de automóviles, les dijeran que a partir de un momento van a ganar un 50% menos porque el sistema de fabricación ha variado y los coches valen la mitad.

 

Eso es una cosa, y otra que los pobres escritores no tengan acceso a la profesión, que se les condene a ser unos aficionados eternos porque nunca van a poder vivir de escribir.

 

Creemos que tienen tanto derecho como cualquiera a cobrar por el producto que elaboran y que venden en el mercado. No nos debemos de olvidar que a fin de cuentas un producto cultural o artístico, a la postre también es un producto y como tal está sujeto a las leyes del mercado. Por mucho que nos digan que impedir que otros se lucren con el trabajo de un autor, es coartar la libertad de expresión, no vemos expresión ninguna en quien pone las obras que no ha escrito a disposición de todo el mundo y a cambio obtiene un beneficio ya sea vendiendo los datos de los usuarios que se registren en su página, o bien a través de la publicidad.

 

En esto Amazon y las editoriales nativas digitales, tienen ventaja sobre las tradicionales, no tienen que hacer ninguna transición, ni despedir a trabajadores, ni cortar relaciones con proveedores, ya nacieron en el entorno digital y seguramente seguirán acaparando el mercado. También el fenómeno de la autopublicación cambiará este mundo seguramente, y a lo mejor nos encontramos con que en un futuro los libros se financiaran a través de las páginas webs de los autores mediante campañas de crowfounding estableciendo una relación directa con sus lectores y dejando a un lado a las todopoderosas editoriales, sería un salto muy importante en la distribución editorial.

 

Internet está cambiando el mundo y también tiene cosas más positivas que la piratería.

 

Fuente: La coalición de creadores e industrias de contenidos

 

 


 


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